Pensamientos Fugaces

Mientras me dure la inspiración (o la paciencia) ire posteando aquí lo que me pase por la cabeza. Por favor, no dejeis de comentar lo que os parece. Gracias. Dario.

03 de maig, 2006

Física con F de Filosofía.

Ayer por la noche, estaba en la cama intentando dormir. De repente me descubrí pensando en la "paradoja" que aquel filosofo griego planteaba.
Era algo así:
La distancia entre dos puntos es siempre infinita, porque si te acercas siempre la mitad de la distancia que te separa de tu destino nunca lo alcanzarás.

Bien ha estas alturas sabemos que no es que la distancia sea infinita , sino que esta se acerca infinitamente a un número. A un número que és realmente esa distancia.
Pero como decir que és un número cuando nos es imposible calcularlo? Solo somos capaces de acercanos a él, infinitamente si, pero nunca exactamente. Y yo digo que un numero literalmente incalculable no es un número, por la propia definición de número.
Así pues concluímos que la distancia que separa dos objetos no es cuantificable en metros, centímetros ni siquiera yoctómetros.

Pero ya no se trata de la distancia. Todas nuestras queridas medidas perfectas, metro, litro, kilo, pascals, segundos... todas ellas representaciónes burdas e imperfectas de un concepto. Lo real.
Lo más parecido a dicho concepto es la propia palabra distancia (en el especifico caso de los metros). Si aceptamos distancia como abstracto y no lo intentamos cuantifícar podemos llegar a arañar la superficie de la verdad. Esa verdad que va mas allá de la tercera dimensión. Esa verdad que aún no sabemos ver.

El echo de que todo lo físicamente exacto no sea representable en lo que nosotros entendemos como el plano físico no deja de ser curioso cuanto menos. Parece obvio que algo importante nos estamos dejando, algo básico que seguramente nos obligará a reconstruir toda nuestra ciencia cuando lo encontremos. Pero ese serà el trabajo de otros.

Ni que decir tiene que ayer las pase putas para dormir...

EZLN Hasta la victoria siempre.

Extracto del manifiesto zapatista en Náhuatl.
El general en jefe del ejercito libertador del sur, Emiliano Zapata.


Al pueblo de México. A los pueblos y gobiernos del mundo:

Hermanos: Nosotros nacimos de la noche. En ella vivimos. Moriremos en ella. Pero la luz ser manana para los mas, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para quienes se niega el dar, para quienes es regalo la muerte, para quienes esta prohibida la vida. Para todos la luz. Para todos todo.
Para nosotros el dolor y la angustia, para nosotros la alegre rebeldia, para nosotros el futuro negado, para nosotros la dignidad insurrecta. Para nosotros nada.

Nuestra lucha es por hacernos escuchar, y el mal gobierno grita soberbia y tapa con canones sus ojos.
Nuestra lucha es por el hambre, y el mal gobierno regala plomo y papel a los estomagos de nuestros hijos.
Nuestra lucha es por un techo digno, y el mal gobierno destruye nuestra casa y nuestra historia.
Nuestra lucha es por el saber, y el mal gobierno reparte ignorancia y desprecio.
Nuestra lucha es por un trabajo justo y digno, y el mal gobierno compra y vende cuerpos y verguenzas.
Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno ofrece muerte como futuro.
Nuestra lucha es por el respeto a nuestro derecho a gobernar y gobernarnos, y el mal gobierno impone a los mas la ley de los menos.
Nuestra lucha es por la libertad para el pensamiento y el caminar, y el mal gobierno pone carceles y tumbas.
Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos.
Nuestra lucha es por la historia, y el mal gobierno propone olvido.
Nuestra lucha es por la Patria, y el mal gobierno suena con la bandera y la lengua extranjeras.
Nuestra lucha es por la paz, y el mal gobierno anuncia guerra y destruccion.

Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educacion, independencia, democracia, libertad, justicia y paz. Estas fueron nuestras banderas en la larga noche de los 500 años. Estas son, hoy, nuestras exigencias.

Hermanos y hermanas de otras razas y otras lenguas, de otro color y mismo corazon, protegieron nuestra luz y en ella bebieron sus respectivos fuegos. Vino el poderoso a apagarnos con su fuerte soplido, pero nuestra luz crecio en otras luces. Suena el rico con apagar la luz primera. Es inutil, hay ya muchas luces y todas son primeras.
La rebeldia no es cosa de lengua, es cosa de dignidad y de ser humanos. Por trabajar nos matan, por vivir nos matan. No hay lugar para nosotros en el mundo del poder. Por luchar nos mataran, pero haremos un mundo donde quepamos todos y todos nos vivamos sin muerte en la palabra. Nos quieren quitar la tierra para que ya no tenga suelo nuestro paso. Nos quieren quitar la historia para que en el olvido se muera nuestra palabra. No nos quieren indios. Muertos nos quieren. Para el poderoso nuestro silencio fue su deseo. Callando nos moriremos, sin palabra no existiremos. Luchamos para hablar contra el olvido, contra la muerte, por la memoria y por la vida. Luchamos por el miedo a morir la muerte del olvido. Hablando en su corazon indio, la Patria sigue digna y con memoria.