Pensamientos Fugaces

Mientras me dure la inspiración (o la paciencia) ire posteando aquí lo que me pase por la cabeza. Por favor, no dejeis de comentar lo que os parece. Gracias. Dario.

21 de desembre, 2005

Oda a Espanya (Poesía)

Escolta, Espanya, – la veu d’un fill
que et parla en llengua – no castellana:
parlo en la llengua – que m’ha donat
la terra aspra:
en’questa llengua – pocs t’han parlat;
en l’altra, massa.

T’han parlat massa – dels saguntins
i dels que per la pàtria moren:
les teves glòries – i els teus records,
records i glòries – només de morts:
has viscut trista.

Jo vull parlar-te – molt altrament.
Per què vessar la sang inútil?
Dins de les venes – vida és la sang,
vida pels d’ara – i pels que vindran:
vessada és morta.

Massa pensaves – en ton honor
i massa poc en el teu viure:
tràgica duies – a morts els fills,
te satisfeies – d’honres mortals,
i eren tes festes – els funerals,
oh trista Espanya!

Jo he vist els barcos – marxar replens
dels fills que duies – a que morissin:
somrients marxaven – cap a l’atzar;
i tu cantaves – vora del mar
com una folla.

On són els barcos. – On són els fills?
Pregunta-ho al Ponent i a l’ona brava:
tot ho perderes, – no tens ningú.
Espanya, Espanya, – retorna en tu,
arrenca el plor de mare!

Salva’t, oh!, salva’t – de tant de mal;
que el plo’ et torni feconda, alegre i viva;
pensa en la vida que tens entorn:
aixeca el front,
somriu als set colors que hi ha en els núvols.

On ets, Espanya? – no et veig enlloc.
No sents la meva veu atronadora?
No entens aquesta llengua – que et parla entre perills?
Has desaprès d’entendre an els teus fills?
Adéu, Espanya!


Joan Maragall, 1898.

15 de desembre, 2005

Relato del Absurdo.

Bajo del campus, dirección diagonal. Hace un frío del cagarse, es tarde del cagarse y las estrellas brillan del cagarse.
Nota mental, intentar enriquecer mi vocabulario con El diario de Patricia puede no ser tan buena idea como parecía. Planifico releída del Diario Espasa para mañana por la tarde. Por planificar que no quede.
Ha media bajada tengo una visión, algo que se mueve a velocidad terminal ante mis ojos. Es superman? Es Raikkonen? (no porque aun tiene las 4 ruedas). Además es verde. ¡BINGO! Mi autobús. Miro la hora. Rectificación. ¡BINGO! Mi ÚLTIMO autobús. Me planteo mis opciones.
A) Ir a coger el metro. Implica trasbordo. Implica casi una hora de camino. Implica mirar por la ventana para ver como pasan esos 3 putos cables, uno de ellos siempre amarillo, y entrar en esa especie de trance. Tomar pol culo el metro. He tenido suficiente trance por hoy con la clase de TC.
B) Coger un taxi. Implica helarse en la diagonal esperando a algún conductor suficientemente tarado como para hacer una parada para recogerme. Alguien en semejante estado mental solo puede ser el descuartizador de Boston o un aspirante a tertuliano del programa de la Campos. Aunque siempre existe la posibilidad que tenga suerte y el tío sea de Boston prefiero no arriesgarme.
C) Bajar a pata. Es sano andar y todo eso… pero mi política acerca de las cuchilladas en el estomago es la misma que la de los baños: Una vez al mes no hace daño, dos ya es vicio enfermizo.
Unos gritos interrumpen mi divagación. Un tío baja corriendo, pasa por mi lado, y mientras se tira del pelo da vueltas alrededor mío.
No es que yo sea desconfiado por naturaleza, pero un tío calvo, de noche, chillando y tirándose de los pelos no me inspira especial confianza. Adopto de inmediato la posición de defensa de la grulla de los Cárpatos que aprendí en mi curso CCC de cocina asiática. Me da un tirón. Estoy muy mal de forma, antes me pasaba la pierna por detrás de la cabeza sin problemas… Mientras maldigo la cancioncita del veinte veintiuno veintidós me doy cuenta que el calvo se ha parado y esta en el suelo descuajaringándose de risa. (Nota mental: El Word conoce la palabra descuajaringarse. Increíble.) El calvo me ayuda a poner mi centro de gravedad donde debe estar (cuando hago un esfuerzo se me sube a la nariz), el hombro en el sitio y a quitarme mi propia bamba de la boca. Nota mental: Lavar las bambas más a menudo. Esta sabía a rayos.
Decido invitarle a una birra en este bar. La noche promete.

12 de desembre, 2005

Sonido de autobús. (Relato)

Entró en el autobús, metió el billete en la máquina y echó una ojeada a la gente que había.
De pié a la derecha había el adolescente inseguro. Cuando pasó por su lado oyó que hoy tenía examen. Mañana se acercaría a el para saber que tal le había ido.
Entre los que estaban sentados vio al bibliotecario. Trabajaba en la facultad de bellas artes y era muy silencioso. Una lástima. Era realmente el más gracioso con diferencia de todo el autobús.
Cuando tenía un día de bajón, se sentaba a su lado y dejaba que sus depresivos y divertidos pensamientos le animaran el día. Pero hoy no estaba de bajón, y además justo delante del chico estaba sentada ella, mujer de unos 50, pelo horrible y voz chillona. Como podía alguien chillar en sus pensamientos era algo que no entendía. Pero tampoco entendía porque él, y solo él podía oír los pensamientos de la gente. Se alejó de aquella señora que siempre le daba jaqueca y se fue a sentar al lado de una chica a la que nunca había visto antes.

Sentarse cerca de chicas siempre era interesante. Oía lo que pensaban de él, lo que le daba una inestimable ventaja en la constante batalla que es la relación entre sexos.
Mirando al frente y tratando de excluir todo el ruido que generaban los demás pasajeros intentó oírla.
-¿Es casualidad que se haya sentado a mi lado?-Pensó ella. Él no pudo más que sonreír, aunque disimuló rápidamente.-Porque había otros sitios, por ejemplo al lado de esa señora con ese pelo tan horrible.
-Es mono.- Continuó.-Lástima que...ESA VECINA ES UNA ENVIDIOSA Y UNA CHARLATANA, Y MY PELO ES MUCHO MEJOR.- Maldijo a la vieja de la mente chillona y se concentró para descifrar el final de la frase. Aquella chica le empezaba a gustar y quería saber si tenia alguna oportunidad.
-Si fuese una chica sería mi tipo sin duda.-Con la boca abierta golpeó la cabeza con el asiento delantero repetidamente.-Te encuentras bien?-Preguntó ella con la sonrisa más bonita del mundo en el rostro.
-Bien? Estoy genial, solo que acabo de descubrir que estoy enamorado de una lesbiana.
Ella soltó una carcajada.-A mi me pasa exactamente lo mismo.

Fotografía de la reflexión.

No hay nada por lo que matar o morir, porque lo único que consigues destruir cuando lo haces, es aquello por lo que luchabas.