El nacer de un Dios (Relato-Reflexión)
Te voy a contar un secreto, pero tienes que jurarme que no se lo contaras a nadie. Me lo juras? Vale.
Verás, yo no soy ningún genio de las matemáticas ni de la física. Mi mente no es ningún prodigio de la filosofía ni de la psicología, pero a veces tengo ideas. Ideas estúpidas, cierto, pero ¿Acaso no son el mejor tipo de ideas?
Hace algunos días tuve una que me pareció especialmente interesante…. Para que me entiendas, mis ideas son como ovillos de lana; hay que ir desliándolas para poder llegar a alguna conclusión que tenga sentido, lo que significa que la mayoría de las veces acabo en un nudo, estancado.
Volviendo a la idea en cuestión, la fui desenredando y después de un buen rato conseguí llegar a una verdad. Nunca antes había llegado tan lejos. La simplicidad y obviedad de la conclusión me impactaron profundamente, como solo las verdades absolutas pueden.
Si no recuerdo mal era algo así: Una manzana y una manzana no hacen dos manzanas.
Puede que esa conclusión te parezca una tontería. Y no podría ser de otra forma.
Sin haber experimentado todo el camino deductivo hasta la conclusión no se puede realmente llegar a asimilar la conclusión, así que tendrás que fiarte de mí palabra.
Una manzana y una manzana no hacen dos manzanas. Lo que hacen es una manzana y una manzana.
Aunque parezca mentira, esta “ley” no contradice toda la base científica humana. Simplemente se sitúa un plano por encima de ello, allí donde la matemática y la física no llegan.
El saber es poder, y el saber algo de un plano superior a todo lo real concede poder sobre todo lo real. Ese es mi secreto. El echo de saber (quiero remarcar esta palabra, pues es la diferencia entre tu y yo) algo de tal envergadura me proporciona control total sobre lo que tu conoces como “realidad”.
Se lo que estas pensando, este tío esta como una cabra. Eso no importa lo más mínimo. Lo que importa es que tu no te creerás nada de lo que has leído, olvidaras este texto y seguirás en tu mundo plano de fichas de domino y de manzanas pares. Y justamente esa es la prueba de mi poder. Se que cumplirás tu palabra.

2 Comments:
Buenoooo, avui si que t'has superat...
Primer... les idees estupides no son les millors de totes :p, les idees que a algu li poden semblar estupides pero acaben sortint be... potser si, pero una idea estupida, per definicio, es estupida :p. Dita aquesta tonteria que sobra completament... la resta del relat-reflexio...
No se que coi intentes dir :-)... que encara que hi hagi dos del que sigui continuen mantenint la individualitat, que no forme part d'un grup eixelebrat, buit i estupid?.
O es un exemple de idea estupida de persona prepotent que es creu millor nomes pq es surt de la norma i nomes fa el pallasso?
O tot lo contrari del que acabo de dir, es algo amb molt de sentit i certament ets tu el que esta per damunt de la resta de pobres mortals? XD.
Noi, m'he perdut total i completament. Ilumina'm ;-).
Mira, estem d'acort. Jo tampoc tinc ni idea del que volia dir.
No vaig pensar gaire mentre l'escrivia, lo cual deu voler dir que es un reflex del meu caracter "prepotent que es creu millor nomes pq es surt de la norma i nomes fa el pallasso" Jo també t'estimo. XD
La gracia que li trobo al relat es que al final deixa veure que si ell te raó y el que diu es cert, tu pensaras que es un pringat prepotent (com evidentment tothom pensará).
Amb aixó volia donar-li un toc de reflexió que va a ser que no a funcionat.
Intentaré controlar les meves patinades mentals... pero mira qui parla!
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